01 · EL MAPA DEL DÍA

El empleo mandó al mercado al revés, el fin de semana sumó dos motores más y el martes reabre Wall Street con tres frentes a la vez

El viernes 04/09 el S&P 500 (índice de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos) cerró −0,38%, el Nasdaq Composite −0,29%, el Dow Jones −0,51% y el Russell 2000 fue el único verde con +0,28%. Ocho de once sectores cerraron en rojo, espejo casi exacto del jueves cuando fueron ocho verdes y tres rojos. El dato de empleo salió a las 09:30 AR: 162.000 puestos creados en agosto contra 55.000 esperados, casi tres veces más fuerte, con julio revisado de −23.000 a +21.000 puestos. El bono del Tesoro a 2 años tocó su máximo de 52 semanas en 4,374% y el bono a 10 años subió a 4,78%, el nivel más alto desde enero de 2025. La probabilidad implícita en el mercado de futuros de una suba de tasa en la reunión del 15-16 de septiembre volvió a 60%, después de haber viajado de 63,2% el miércoles a alrededor de 50% el jueves. El fin de semana sumó dos frentes más al precio del martes. El sábado 05/09 la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor estadounidenses (sin impacto ni heridos) y el Comando Central respondió inutilizando dos buques petroleros iraníes y destruyendo un tercero. El domingo Irán respondió atacando tres buques más y anunció una zona restringida que arranca en la línea de bloqueo de la Armada estadounidense y se mete en el Golfo Pérsico. Los futuros del petróleo reabrieron el domingo a la tarde: el Brent (referencia europea del crudo, la más usada a nivel global) subió menos de 1% y quedó cerca de US$ 97; el crudo estadounidense alrededor de US$ 92 (precio provisorio de futuros, no cierre). En paralelo, el grupo ampliado de la OPEP se reunió el domingo y mantuvo las cuotas de producción sin cambios por el resto de 2026. El lunes 07/09 el mercado estadounidense está cerrado por el Día del Trabajo, así que la plaza local opera sola. El martes 08/09 reabre Wall Street con tres frentes a la vez: el efecto retrasado del dato de empleo, el primer precio real del petróleo tras la escalada y el arranque de la semana de inflación (precios mayoristas jueves 10/09, precios al consumidor viernes 11/09) que decide la reunión de la Reserva Federal del 16.

Cierre viernes 04/09/2026 · 11 sectores del S&P 500 · orden por rentabilidad del día · stockanalysis.com.

LAS HISTORIAS DEL DÍA, ORDENADAS POR MAGNITUD DE IMPACTO DIRECTO

El dato de empleo salió casi tres veces más fuerte de lo esperado y el mercado lo leyó como mala noticia; ocho de once sectores cerraron en rojo, el bono a 2 años tocó su máximo de 52 semanas y la probabilidad de suba de tasa del 15-16 de septiembre volvió a 60%

Este viernes salió el informe oficial de empleo no agrícola de Estados Unidos, el dato mensual de creación de puestos de trabajo que publica la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. En agosto la economía creó 162.000 puestos contra 55.000 esperados por el consenso de economistas: casi tres veces más fuerte. El desempleo quedó en 4,1%, igual que julio, y el salario por hora subió 0,3% a US$ 37,75. El dato menos contado es el de las revisiones a meses anteriores: junio pasó de 20.000 a 31.000 puestos y julio pasó de MENOS 23.000 a MÁS 21.000. Julio había dado negativo y quedó positivo. Entre los dos meses aparecieron 55.000 puestos que antes no estaban contados. La foto de los tres meses cambió de signo: veníamos con la idea de un mercado laboral que se enfriaba, y el argumento principal de esa idea era justamente el julio negativo que ahora no existe. El mercado repreció rápido lo que hace la Reserva Federal en las próximas reuniones. La tasa del bono del Tesoro a 2 años subió 4 puntos básicos hasta 4,374%, su máximo en 52 semanas. La tasa a 10 años subió apenas 1,8 puntos básicos hasta 4,78%, el nivel más alto desde comienzos de 2025. La tasa a 30 años no se movió: cerró en 5,243%, igual que ayer. La probabilidad implícita en el mercado de futuros de una SUBA de tasa en la reunión del 15-16 de septiembre volvió a 60%, después de haber viajado de 63,2% el miércoles a alrededor de 50% el jueves. Detalle del fin de semana: las distintas plazas donde se apuesta no coinciden. El mercado de futuros de tasas marca alrededor de 58% y las plazas de apuestas sobre eventos marcan 49-51%, con un dato importante de contexto: la probabilidad del mercado de futuros viene de 35% antes del discurso de Warsh en Jackson Hole. Veintitrés puntos de salto por un discurso, no por un dato. Cuando el mercado está partido al medio, cada lugar donde se apuesta da un número distinto, y esa dispersión es la incertidumbre. Cuatro escenarios: si los precios al consumidor de agosto (viernes 11/09) vienen más calientes que lo esperado, la suba del 16 pasa de probable a casi segura; si vienen fríos, la probabilidad de 60% puede desarmarse tan rápido como se armó (pasó el jueves en sentido contrario); si vienen en línea, seguimos con esta moneda al aire una semana más con el mercado moviéndose fuerte cada vez que aparece un dato; y si aparece un ruido geopolítico que empuje el petróleo, ese ruido pasa a ser insumo del dato del viernes.

Los fabricantes de chips volaron mientras las empresas gigantes de siempre caían, y el sector Tecnología cerró +0,70% con sus dos mayores posiciones en rojo

El sector Tecnología (XLK, el fondo que agrupa a las empresas de tecnología del índice: fabricantes de chips, software y las grandes plataformas) subió 0,70% el viernes, en un día en que ocho de los once sectores cerraron en rojo. La subida esconde una tensión adentro que vale la pena mirar despacio. Subieron los fabricantes de chips y las generadoras eléctricas asociadas: SanDisk +11,90%, Astera Labs +9,75%, KLA +7,32%, Marvell +7,05%, Micron +6,10%, Western Digital +5,86%, Constellation Energy +4,88%, AMD +4,69%, Intel +4,51% y Vistra +3,52%. Al mismo tiempo cayeron las empresas gigantes de tecnología: Apple −2,51%, Microsoft −2,04% y Alphabet −1,11%. Los tres pesan más que los diez de arriba juntos, y aun así el sector cerró en verde. El índice de semiconductores (SMH) cerró +2,61%. Los chips venían de una semana floja y recuperaron terreno con la memoria en el centro: una parte del negocio muy cíclica que había estado castigada, con demanda para infraestructura de inteligencia artificial y compras oportunistas tras la caída reciente. Las empresas gigantes, en cambio, son las que más pesan en los índices y las más sensibles a la tasa, porque buena parte de su valor está en ganancias que todavía no ocurrieron. Cuando la tasa esperada sube, esas ganancias futuras valen menos hoy. Cuidado con el límite: verificamos QUÉ subió con datos de cierre, pero el porqué es la interpretación de mercado más razonable, no un anuncio de las empresas. Ninguna reportó resultados el viernes. Tres escenarios para la semana que viene: si el rebote de los chips continúa, hablamos de rotación adentro del sector y no de un rebote de un día; si se apaga y las gigantes siguen cayendo, el sector entero empieza a pesar sobre los índices; si suben las dos cosas juntas, probablemente es que la expectativa de suba de tasa aflojó.

Los cuatro derrumbes más grandes del día tuvieron algo en común y no fue la Reserva Federal: tres de los cuatro cayeron por la proyección, no por el resultado

Las cuatro caídas más fuertes de la rueda estuvieron entre 16% y 20%: Guidewire Software −19,93%, Lululemon −17,38%, Fair Isaac −16,68% y UiPath −16,63%. Ninguna tuvo que ver con la Reserva Federal. Y cuando se las mira juntas aparece un patrón más fino que ayuda a leer el mercado de otra manera. Guidewire (software para aseguradoras) superó lo esperado en ingresos y ganancias del trimestre reportado, pero proyectó ingresos más flojos que lo esperado para el primer trimestre. UiPath (automatización empresarial) superó lo esperado en ingresos (US$ 410,3 millones contra US$ 397,9 millones) y en ganancia operativa ajustada, pero proyectó para el trimestre siguiente un crecimiento de apenas 8% cuando el que acababa de reportar había crecido 13,4%: la mitad del ritmo. La conducción lo atribuyó a que los clientes se están tomando más tiempo para decidir mientras evalúan qué parte de la automatización conviene hacer con inteligencia artificial y qué parte con reglas fijas. Lululemon (ropa deportiva premium) falló el trimestre y encima recortó su proyección del año completo por segunda vez en el año: ventas del año de US$ 11.000-11.150 millones bajaron a US$ 10.350-10.500 millones, ganancia por acción de US$ 10,95-11,15 bajó a US$ 9,48-9,73. Cayó a US$ 100,61, primera vez por debajo de US$ 100 desde 2018. Solo Fair Isaac cayó por un hecho consumado del presente: Bill Pulte, director de la agencia federal que supervisa la vivienda en Estados Unidos, instruyó a Fannie Mae y Freddie Mac —los dos gigantes que respaldan las hipotecas del país— a aceptar de inmediato que TODOS los prestamistas usen VantageScore, el sistema de puntaje crediticio que compite con el de Fair Isaac. Hasta el viernes era una prueba limitada a 50 prestamistas. Pulte dijo textualmente que Fair Isaac 'ha disfrutado de un monopolio' y que se terminó. El golpe se propagó: TransUnion cerca de −9%, Equifax cerca de −8%, Experian cerca de −4,6% en Londres. Corrección de fact-check sobre los titulares del día: varias coberturas dieron a Lululemon cayendo 20% y a Fair Isaac 21%, que son cotizaciones de premercado o intradiarias; el cierre da −17,38% y −16,68%. El patrón del día no fue 'resultados malos': fue castigo a la proyección. Tres escenarios: si el patrón se repite en más empresas de software y consumo, deja de ser un caso y pasa a ser una señal del sector; si la estimación floja de Guidewire era prudencia de la conducción, el precio se recompone cuando el trimestre salga mejor; y si los prestamistas migran rápido de Fair Isaac al competidor, el castigo del monopolio recién empieza.

El petróleo cerró su mejor semana desde julio por el conflicto con Irán, escaló durante el fin de semana con dos ataques y respuestas, y la reapertura de los futuros del domingo dio un salto menor a 1%

El Brent quedó cerca de US$ 95 al cierre del viernes con una suba semanal de 6,6%; el crudo estadounidense (WTI) cerca de US$ 92 con 8,8%: su mejor semana desde el 13 de julio. El diésel en Estados Unidos tocó un récord (es el combustible que mueve camiones, trenes y barcos, o sea el costo de transportar todo lo demás; un récord acá tarda unos meses en aparecer en los precios que paga la gente). El sector Energía (XLE) cayó 0,87% en el día pese al crudo tan arriba (posiblemente toma de ganancias antes del fin de semana largo de tres días), aunque acumula 10,14% en el mes, lejos el mejor de los once sectores. El motivo de la suba de la semana no es económico sino militar: Estados Unidos e Irán retomaron los ataques después de casi un mes de calma, en el séptimo mes del conflicto. Por el estrecho de Ormuz —el cuello de botella más importante del mundo para el crudo— pasó una fracción del tráfico habitual: seis barcos de carga el miércoles contra un promedio de casi trece. Durante el fin de semana el conflicto escaló en dos tandas. El sábado 05/09 la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles balísticos contra dos naves de guerra estadounidenses (un portaaviones y un destructor); no acertó ninguno, y el Comando Central respondió inutilizando dos buques petroleros iraníes (el M/T Downy frente a la isla de Kharg y el M/T Stark 1 cerca de Jask) y destruyendo un tercero, el M/T Kylo, en el golfo de Omán. El comunicado oficial dice que los tres buques forman parte de una red de financiamiento de la Guardia Revolucionaria. El domingo 06/09 la Guardia Revolucionaria dijo haber atacado tres buques petroleros más que usaban una ruta no autorizada por Irán a través del estrecho de Ormuz, y varias naves vinculadas a Estados Unidos; y anunció una zona restringida que arranca en la línea de bloqueo de la Armada estadounidense y se mete dentro del Golfo Pérsico. Los futuros del petróleo reabrieron el domingo a la tarde y le pusieron precio a todo eso: el Brent subió hasta 0,8% y quedó cerca de US$ 97; el crudo estadounidense alrededor de US$ 92. Menos de 1%. En paralelo, el grupo ampliado de la OPEP se reunió el domingo y mantuvo las cuotas de producción sin cambios: la suba de 188.000 barriles diarios que arrancó en septiembre terminó de desarmar el recorte voluntario de 2023, y el plan es no tocar nada por el resto de 2026. La OPEP tenía la excusa perfecta para abrir la canilla —una guerra que le saca oferta al mundo— y no la usó. Cuidado editorial: el precio del domingo es de futuros, no de contado, y puede moverse entero antes del martes; la referencia del cierre del viernes ('cerca de US$ 95') no es exactamente comparable con la de la reapertura ('cerca de US$ 97'), así que no restar los dos números para calcular el salto: usar el porcentaje que publica el mercado. Tres escenarios para el martes: si el crudo abre con un salto respecto del viernes, Energía vuelve a liderar y el diésel empieza a filtrarse al precio de todo lo que se transporta; si abre parecido a los futuros del domingo (menos de 1%), el mercado está diciendo que la escalada ya estaba descontada y solo reaccionaría fuerte a lo que le cambie la escala; si abre en baja porque OPEP quieta le pesa más, buena parte de la suba de la semana pasada se puede devolver. Y una capa estructural que apareció el mismo día pero tarda en aplicarse: Norges Bank Investment Management, que administra el fondo soberano de Noruega de US$ 2,3 billones y posee en promedio 1,5% de todas las empresas que cotizan en el mundo, propuso bajar del 70% al 50% el peso de los bonos de gobierno dentro de su índice de referencia de renta fija. El recorte más grande le tocaría a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, su mayor tenencia: cerca de US$ 80.000 millones sobre unos US$ 215.000 millones al cierre de junio, según cálculos de Reuters. El propio fondo lo planteó como una búsqueda de mejor rendimiento. Matiz importante que hay que decir con todas las letras: esto es una propuesta, no una orden de venta, y no se aplicaría antes de bien entrado 2027. No explica lo que pasó el viernes; explica una presión de fondo. Y la lógica pedagógica que deja para el lector: cuando un comprador muy grande avisa que va a comprar menos, el que emite suele tener que ofrecer más rendimiento para colocar lo mismo. Más rendimiento del bono es tasa más alta para todos.

02 · POR QUÉ TE TOCA

El jueves el mercado compró una frase condicional como si fuera una promesa; el viernes se enteró de la condición

Ayer cerramos la edición diciéndote que hoy a las 9:30 salía el dato de empleo, y que cuando vieras al mercado moverte trataras de distinguir dos preguntas: si cambió lo que las empresas van a ganar, o si cambió la tasa con la que se descuenta lo que van a ganar. Salió el dato. Fue casi tres veces más fuerte de lo esperado. Ninguna empresa ganó menos por eso. Ninguna anunció nada malo. Lo que cambió fue la segunda pregunta.

El jueves, un funcionario de la Reserva Federal (Christopher Waller, gobernador del banco central estadounidense) dijo que apoyaría dejar la tasa quieta SI la inflación acompañaba. El mercado escuchó la primera parte y tuvo su mejor rueda del mes; la probabilidad de suba cayó de 63,2% a alrededor de 50%. Este viernes llegó el dato que responde la segunda parte, la condición. Y la respondió que no. La probabilidad volvió a 60%. La lección no es que el mercado se equivocó el jueves. Es que el jueves compró una frase condicional como si fuera una promesa, y el viernes se enteró de cuál era la condición. Cuando escuches a alguien de la Reserva Federal decir algo que suena bien, buscá el 'si'. Ahí está la información.

Y hay un detalle del día que vale oro para entender cómo funciona esto, y pasa desapercibido porque está en los bonos y no en las acciones. Después del dato de empleo, la tasa del bono a 2 años subió hasta 4,374%, su máximo en 52 semanas. La del bono a 30 años no se movió NADA: cerró en 5,243%, igual que ayer. Y la de 10 años apenas se movió, a 4,78%. Se movió uno y el otro no porque miden cosas distintas. El bono a 2 años refleja sobre todo qué va a hacer la Reserva Federal en los próximos meses, y la Reserva Federal controla la tasa corta de manera bastante directa. El bono a 30 años refleja algo mucho más grande: qué va a pasar con la inflación y el crecimiento durante décadas. Una reunión de septiembre no cambia tres décadas. Lo que se repreció fue la Reserva Federal, no la inflación de fondo. Un último recaudo, para que no te lleves una regla equivocada. Este mecanismo —buen dato = mala reacción— NO funciona siempre. Solo aplica cuando la inflación es el problema principal del banco central. Cuando el problema es una recesión, la relación se da vuelta y un buen dato de empleo hace SUBIR a la bolsa, porque ahí lo que se teme no es que la tasa suba sino que las empresas no vendan. El mismo dato, en dos contextos, con dos lecturas opuestas.

EL CONCEPTO DEL DÍA

Por qué una buena noticia para la economía puede ser una mala noticia para tus acciones

Qué es: Hay dos cosas distintas que mueven el precio de una acción. La primera es cuánto va a ganar la empresa. La segunda es cuánto vale hoy esa ganancia futura, y eso depende de la tasa de interés. La segunda es la que más se mueve, y la que casi nadie mira. Cuando la tasa de interés sube, un peso que vas a cobrar dentro de cinco años vale menos hoy, porque ese mismo peso, puesto en un bono seguro, te rendiría más. Entonces el precio de la acción baja aunque la empresa no haya cambiado en nada. No cambió lo que va a ganar: cambió lo que vale hoy esa ganancia. Por eso un dato de empleo excelente puede hacer caer al mercado. El dato no dice nada malo sobre las empresas; dice algo sobre la tasa.

La analogía: Imaginate que sos dueño de un local que alquilás y que te deja una renta fija todos los meses. Un día te enterás de que el plazo fijo del banco pasó de rendir 3% a rendir 6%. Tu local no cambió. Los inquilinos siguen pagando lo mismo. El techo no se llovió. Pero si querés venderlo, vas a conseguir menos plata, porque ahora el comprador tiene una alternativa que le rinde el doble sin hacer nada. Para que tu local le siga resultando atractivo, tiene que salir más barato. Eso es exactamente lo que le pasó el viernes a las acciones. El plazo fijo del mundo —el bono del Tesoro de Estados Unidos— se volvió un poco más tentador, y todo lo demás tuvo que abaratarse un poco para competir. Y fijate el detalle fino: le pegó más fuerte a las empresas cuya renta está más lejos en el tiempo (Palantir cayó 4,49%) que a las que ya facturan hoy (los fabricantes de chips subieron). Cuanto más lejos está la ganancia, más la lastima la tasa.

Por qué importa: Y hay un cierre del fin de semana que le pone nombre a por qué la Reserva Federal estaría por subir la tasa con la economía andando bien. Cuando Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Reserva Federal, tuvo que defender su postura en Jackson Hole, no usó el número general de inflación. Usó otra cosa: agarró la canasta de precios, la partió en sus 199 componentes, y contó cuántos suben más de 3% al año. Le dio 54% en los últimos doce meses y 49% en los últimos seis. El número que le da todo el sentido es la comparación: en las dos décadas anteriores a la pandemia, ese porcentaje promediaba 32%. Eso se llama índice de difusión y no mide cuánto suben los precios: mide en cuántos lugares suben. Es exactamente el mismo principio que venimos usando toda la semana cuando decimos que 'el sector subió 0,70%' es verdad y no dice nada. El 3,7% de inflación general por gasto del consumidor también es un promedio y también esconde. Warsh está mirando adentro del promedio y encontrando que más de la mitad de los precios de la canasta sube fuerte. Cuando la suba de precios está en todos lados y no en unos pocos rubros, es más difícil de explicar como un problema pasajero. Ese es el argumento, y ahora lo tenés en la mano.

Y vos: la próxima vez que veas al mercado moverse sin que ninguna empresa haya anunciado nada, mirá el bono a 2 años. Si se movió él, se repreció la Reserva Federal. Si se movió el de 30 años, se repreció algo más grande: la inflación de fondo.

QUÉ MIRAR HOY Y ESTA SEMANA

La semana que arranca el martes se define entre el jueves y el viernes

La semana que viene arranca el martes con la reapertura de Wall Street tras el fin de semana largo, y se define entre el jueves y el viernes con los dos datos de inflación que decide la Reserva Federal el 16.

  • Lunes 07/09, todo el día — Día del Trabajo en Estados Unidos: la bolsa y el mercado de bonos estadounidenses están cerrados. No hay rueda allá. La plaza argentina opera normalmente, pero sin referencia de Wall Street: los movimientos locales del lunes son locales de verdad. Mirá especialmente si el riesgo país perfora los 490 puntos: cerró la semana en 490 con la cuarta baja consecutiva y con los bonos en dólares subiendo 0,4%.

  • Martes 08/09, 10:30 AR — Reapertura de Wall Street después del fin de semana largo de tres días. Los futuros del petróleo reabrieron el domingo a la tarde y el Brent subió hasta 0,8%, quedando cerca de US$ 97. En paralelo, el grupo ampliado de la OPEP se reunió el domingo y mantuvo las cuotas sin cambios. Mirá el salto del petróleo en la apertura del martes contra el cierre del viernes: ese número te dice quién ganó la pulseada entre la escalada geopolítica y la OPEP quieta mejor que cualquier titular. Ojo con el dato: el precio del domingo es de futuros, no un cierre, y puede moverse entero antes del martes.

  • Jueves 10/09, antes de la apertura — Precios mayoristas de agosto en Estados Unidos (lo que cobran las fábricas y productores, antes de llegar al comercio). Es el primero de los dos datos que deciden si la Reserva Federal sube o mantiene la tasa el 16 de septiembre. Se espera +0,2% respecto de julio y +3,3% interanual (estimación de Deutsche Bank). No mires solo el número general: mirá el dato sin alimentos ni energía, que son los rubros que más saltan por razones de corto plazo.

  • Viernes 11/09, 09:30 AR — Precios al consumidor de agosto en Estados Unidos (la inflación que efectivamente paga la gente). Es EL dato. La frase del jueves fue 'dejo la tasa quieta si la inflación acompaña'. Este número es la inflación acompañando o no. Se espera +0,4% respecto de julio y +3,4% interanual (estimación de Deutsche Bank). Y acá está el cruce que cierra la semana entera: esa estimación viene empujada por energía. O sea que el petróleo que subió 8,8% por el conflicto con Irán es un insumo del dato que define la reunión de la Reserva Federal. Si viene caliente, la suba del 16 pasa de probable a casi segura. Si viene fría, todo lo del viernes se puede desarmar en una rueda.

  • Desde el sábado 05/09 y hasta el 17/09 — Período de silencio de la Reserva Federal: sus funcionarios no hacen declaraciones públicas sobre política monetaria. Toda la semana pasada el mercado se movió con declaraciones. Esa fuente de ruido se apagó. De acá al 16 los únicos que 'hablan' son los dos datos de inflación. Si el mercado se mueve fuerte sin datos nuevos, es posicionamiento, no información.

  • Miércoles 16/09, 15:00 AR — Decisión de tasa de la Reserva Federal y conferencia de prensa. El mercado le asigna hoy 60% de probabilidad a una suba de 0,25 puntos. Es la primera vez en mucho tiempo que la discusión no es cuánto van a bajar sino si van a subir. Y con la Reserva Federal dividida en público entre Waller (más suave) y Warsh (más duro), cómo se explique la decisión puede importar más que la decisión misma.

MIRADA ARGENTINA

Riesgo país 490 puntos, cuarta baja consecutiva; el lunes la plaza opera sola

En la plaza local la película fue bastante más amable. El riesgo país —lo que se le exige de más a la Argentina para prestarle plata comparado con Estados Unidos— cerró la semana en 490 puntos básicos, cuatro puntos menos que el jueves, cuarta baja consecutiva y el nivel más bajo desde el 17 de agosto. En lo que va de septiembre acumula una baja de 4,3%. El Merval cedió 0,3% en pesos hasta 3.049.121 unidades, pero acá hay un detalle que a un lector dolarizado le cambia el día: medido en dólares SUBIÓ 0,1%. La misma rueda es roja o verde según en qué moneda la mires, y para el lector local que ahorra en dólares la que cuenta es la segunda. En la semana, las acciones argentinas rebotaron hasta 6%. El dólar quedó calmo: mayorista en $ 1.508, casi igual al cierre de agosto; el oficial del Banco Nación en $ 1.480 la compra y $ 1.530 la venta; el blue en $ 1.520 y $ 1.540. Papeles argentinos que cotizan en Nueva York: cerraron mixtos, con Cresud +1,90%, Loma Negra +1,30%, Corporación América +0,80% e YPF +0,40% arriba, y Globant −3% (fue la mayor caída argentina del día), BBVA −1,80%, Banco Macro −0,77%, MercadoLibre −0,64% y Grupo Galicia −0,60% abajo. El fondo que sigue a las acciones argentinas (ARGT, cotiza en Estados Unidos) cerró −0,40% pero acumula +2,78% en la semana. Divergencia adentro del día: los bonos argentinos siguieron mejorando mientras las acciones tomaban ganancias. Eso suele significar que el mercado está más convencido de que le van a pagar la deuda que de que las empresas van a ganar más plata. Son dos apuestas distintas sobre el mismo país, y no siempre se mueven juntas. Y hay una punta que el fin de semana dejó bien clara: venís leyendo dos historias que parecen de mundos distintos: la Reserva Federal decidiendo si sube la tasa allá y el dólar quieto acá. Son la misma historia. El principal riesgo de corto plazo para la calma cambiaria argentina no es local: es que el dólar se fortalezca en el mundo. Y lo que fortalece al dólar en el mundo es, justamente, que la tasa estadounidense suba. O sea que el dato de precios al consumidor del viernes 11 en Estados Unidos también es un dato sobre tu dólar. No hace falta que hagas nada con eso hoy; alcanza con que la próxima vez que veas el titular de la tasa allá sepas que estás leyendo, con dos semanas de anticipación, una noticia de acá. Advertencia explícita: nada de esto es una recomendación. Un riesgo país bajando cuatro ruedas seguidas es una buena noticia, pero 490 puntos sigue siendo un nivel al que casi ningún país desarrollado se financia. Y una tasa estadounidense en máximos de 52 semanas en el tramo corto es plata que se queda allá en vez de venir a buscar riesgo acá.

PARA LLEVAR

Ayer te dijimos que hoy a las 9:30 salía el dato de empleo, y que cuando vieras al mercado moverse trataras de distinguir si cambió lo que las empresas van a ganar o si cambió la tasa con la que se descuenta lo que van a ganar. Salió el dato: 162.000 puestos contra 55.000 previstos, casi tres veces más fuerte, con julio revisado de negativo a positivo. Y el mercado cayó. Ninguna empresa ganó menos por eso. Lo que cambió fue la segunda pregunta: la probabilidad de que la Reserva Federal suba la tasa el 16 pasó de alrededor de 50% a 60%. Quedate con tres cosas de la semana. Una. El jueves el mercado tuvo su mejor rueda del mes por una frase condicional. El viernes esa condición se dio vuelta con un dato. Cuando algo se mueve por expectativa y no por hecho, puede desarmarse igual de rápido. Dos. 'El sector tecnológico subió 0,70%' es verdad y no dice nada. Adentro, SanDisk subió 11,90% y Apple cayó 2,51%. Los promedios esconden. Cuando leas que un sector se movió, preguntate quién adentro. Tres, y es la que menos se contó. Los cuatro derrumbes grandes del día —Guidewire con 19,93%, Lululemon con 17,38%, Fair Isaac con 16,68% y UiPath con 16,63%— no tuvieron nada que ver con la Reserva Federal. Tres de los cuatro no cayeron por lo que hicieron sino por lo que dijeron que va a pasar. El día no castigó resultados malos: castigó proyecciones. El lunes no hay rueda en Estados Unidos por el Día del Trabajo. Y el fin de semana terminó de contestar dos de las tres preguntas que te dejábamos abiertas. La OPEP ampliada se reunió el domingo y dejó la producción quieta: el martes el petróleo tiene una sola fuerza empujándolo, y es el conflicto. La reacción chica ES la información. Y el petróleo ya tiene un primer precio: los futuros reabrieron el domingo a la tarde y el Brent subió menos de 1%, cerca de US$ 97. Eso pasó después de que el sábado a la noche Irán respondiera atacando tres buques petroleros y anunciara una zona restringida en el Golfo Pérsico. Guerra de buques abierta, zona de exclusión anunciada, tres días de mercado cerrado, y el precio se movió menos de un punto. Guardate esa: la reacción chica ES la información. Cuando un conflicto lleva meses, el mercado ya tiene descontado que escale, y solo se mueve fuerte con lo que le cambia la escala. Un titular grande con un precio quieto está diciendo que eso, posiblemente, para el mercado ya estaba puesto en el valor de las cosas. La semana de verdad arranca el martes y se define el jueves y el viernes con los dos datos de inflación —donde, atención, el precio de la energía es uno de los ingredientes—. Hasta entonces los funcionarios de la Reserva Federal están en silencio obligatorio: los datos hablan solos. No tenés que hacer nada con esto hoy. Alcanza con que la semana que viene, cuando salgan esos datos y veas titulares gritando, sepas que lo que está en juego no es si la economía anda bien. Anda bien. Lo que está en juego es si eso obliga a subir la tasa. Y esas dos cosas, para tu cartera, se sienten al revés una de la otra.

La Tesis · Edición 58 · lunes 07/09/2026

Fuentes principales: Cierres del viernes 04/09/2026: stockanalysis.com, TheStreet, CNBC, Bloomberg, Yahoo Finance · Empleo agosto (Nonfarm Payrolls): Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. · Probabilidad de suba de tasa: mercado de futuros FedWatch de CME + plazas de apuestas 05-06/09 · Warsh Jackson Hole índice de difusión 199 componentes: CNBC 28/08, Fox Business, Benzinga · Escalada Irán fin de semana: Al Jazeera 05/09, CNN, CNBC, Bloomberg 06/09 · OPEP+ 06/09 + petróleo reapertura: Bloomberg, comunicado OPEP 02/08 · Riesgo país + Merval + argentinas: Infobae 04-05/09, Bloomberg Línea.

La Tesis es contenido educativo, no asesoramiento financiero. Cada decisión de inversión es tuya.

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